Quisiera ser la flor en tu pecho,
perfumar el valle de tus senos,
subir a la aureola de su cima,
brotar de tu anhelo insatisfecho.
Y quiero florecer sobre tu lecho
y quiero que olvidemos la tibieza
amándonos sin miedo, en la rudeza,
de abrazo ardiente, cálido y estrecho.